lunes , octubre 23 2017
Inicio / Archivo / La iglesia católica venezolana: ¿con el pueblo o con los poderosos?

La iglesia católica venezolana: ¿con el pueblo o con los poderosos?

La iglesia católica desde hace años ha jugado un papel muy poco apegado a las enseñanzas de Jesús y ha sido soporte de regímenes totalitarios y violadores de los derechos humanos, cuestión que para nada desdice de la devoción popular que se manifiesta en el humilde pueblo católico. No vamos a hacer referencias históricas a su papel en la época de la inquisición ni su papel “evangelizador” en el holocausto contra las comunidades originarias del  continente Americano. Pero si estamos obligados moralmente a hacer referencia al papel de la jerarquía católica en procesos políticos fascistas en Europa, durante la segunda guerra mundial, con el apoyo directo a Mussolini en Italia, al franquismo en España, donde la iglesia católica era parte del régimen y a Hitler en la Alemania Nazi. Todos estos hechos están registrados suficientemente y forman parte de su ignominiosa historia. Igual situación vivimos en Latinoamérica, con su vinculación con la dictadura  militar de Argentina, incluso en este momento hay sacerdotes católicos encarcelados por su participación en las torturas de prisioneros y está demostrada su culpabilidad en la obtención de información a través de confesiones, lo cual es una flagrante violación a uno de los principios básicos de esta importante religión.

Por estas razones no es de sorprender la posición parcializada de la jerarquía eclesiástica de la iglesia católica venezolana hacia la derecha y en contra del proceso bolivariano. Desde un  primer momento, con la llegada de Chávez al poder, esta jerarquía se alineó  al lado de los poderosos, para salvaguardar sus intereses, alejándose del pueblo, principal beneficiado con las políticas sociales impulsadas por la revolución. Incluso, está documentado su papel protagónico en la planificación y ejecución del golpe de estado del año 2002 contra el presidente  Chávez y con su firma, el Cardenal Velasco avaló  el desafuero antidemocrático de Carmona. La jerarquía eclesiástica de la iglesia católica ha llegado al extremo de usar la simbología de imágenes religiosas, para apoyar movimientos terroristas como los de la Plaza Altamira, durante el golpe del año 2002. Su posición al lado de los pobres, de los más humildes, como lo enseñó y practicó Jesús, ha estado bastante alejada de su práctica cotidiana.

Consideramos de suma gravedad el papel político de la iglesia católica venezolana, pero lo ocurrido esta semana en Lara, con el obispo golpista Antonio Lopez Castillo rebasa toda la medida de decencia que debe caracterizar a un sacerdote. El día jueves 15 de junio se llegó al extremo de usar a la patrona de todo el pueblo larense, la Divina Pastora, en una procesión de la oposición derechista y terrorista, desconociendo que esta devoción histórica pertenece a todo el pueblo, más allá de banderías políticas. Por si fuera poco, bendijo a las hordas terroristas, sin ningún pudor, igual como en Alemania se bendecían a las hordas nazis. Es un paso muy peligroso que seguramente debe alarmar al Papa Francisco, por el sacrilegio cometido por este enloquecido sacerdote.

JULIO CHÁVEZ

Comenta con Facebook

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com