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Película Azul como el cielo se estrena este viernes 28

 

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Desde el próximo viernes 28 de octubre estará en los circuitos comerciales del país Azul como el cielo, el segundo largometraje de ficción de la directora venezolana Andrea Ríos (Una mirada al mar).

Producido por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) y Sudameris Cinema, la obra cuenta con la participación de los experimentados intérpretes Juliana Cuervos (Brecha en el silencio, entre otras) y Francisco Denis (Ley de fuga, y muchas más) y los debutantes adolescentes Jeixon Guillén, Luis Valiente y Bárbara Gutiérrez, además de la niña Salomé Orfila.

La marca fundamental de Azul como el cielo es su temática vinculada principalmente a la paternidad en un abordaje desde diversos niveles o puntos de vista. En este caso, en primer lugar, la estructura narrativa invierte la ecuación, mucho más común, del padre ausente buscado por su hijo.

En un sentido opuesto, la pieza de Ríos plantea la situación de Eduardo (Francisco Denis), un abogado que en medio de una compleja situación intenta recuperar la confianza y el amor de Diego (Jeixon Guillén) y Alex (Luis Valiente), dos adolescentes a quienes apenas conoce.

EMBARAZO ADOLESCENTE

Por otra parte, la película comienza con el caso del propio Diego, que con apenas 14 años de edad embaraza a su novia Magaly (Bárbara Gutiérrez) tan solo 2 años mayor. A diferencia de como usualmente sucede en la realidad no se trata de un embarazo “accidental”, sino más bien consensuado entre ambos menores.

En este contexto, Diego intenta invertir el patrón para convertirse en un padre muy presente, aunque irresponsable por su inmadurez y la falta de herramientas para enfrentar su entorno social.

Por supuesto, aunque en un rol de soporte, la maternidad también está presente representada en la futura madre adolescente y en Mara (Juliana Cuervos), una mujer como muchas venezolanas “echadas pa’ lante”, que rehúsan vivir bajo la sombra de un hombre.

A decir de la autora, este drama con chispas de humor muestra en formato de “película de carretera” la historia de un viaje psicológico cargado de cambios en las relaciones y lazos afectivos, así como de transformaciones y enfrentamientos tanto familiares como íntimos con los propios demonios de cada quien, que trascurren en buena medida durante un trayecto entre Mérida y Cúcuta, aderezado con los bellos paisajes de la geografía andina, específicamente de localidades como los páramos, Lagunillas, Tabay, Los Pinos y Mucubají, entre otras.

En principio, confesó la directora, el trabajo de investigación inicial apuntaba a contar la historia a través de tres personajes femeninos. En el camino, Ríos se encontró con la sensibilidad especial de las y los adolescentes en la búsqueda de asumir la paternidad y la maternidad precoz con todas las consecuencias que trae consigo.

De tal manera que la propuesta inicial dio un giro y “me plantee partir de tres personajes masculinos y contar la parte femenina con tres personajes que de alguna manera permanecen a lo largo de la narrativa con diferentes planteamientos”, contó la realizadora.

DE LA VIDA MISMA

Si bien se trata de una ficción, la guionista y escritora tomó la historia de la vida misma, específicamente de la experiencia de un adulto mayor que se llevó a su hijo engañado a otra ciudad con la intención de recuperar el vínculo familiar desgastado por el abandono.

“Me conmovió la historia que un adulto mayor tuviera que llevar engañado a su hijo para ganarse su cariño y de ahí surge esta ficción. Sin embargo, Diego, Magaly y Alex existen en la vida real y los padres de la historia está inspirados en la investigación de campo que se realizó para la película”, reveló la realizadora.

Como reminiscencias de Una mirada al mar, Azul como el cielo también hace referencia a las soledades encontradas, a las complejidades de las relaciones humanas y las dolorosas dificultades propias de los caminos de trasformación y reconciliación con la vida, a la orfandad, al amor, al desamor.

“Con esta película yo propongo, en principio, que las relaciones humanas son austeras: por más que demos lo mejor de nosotros, el otro siempre estará insatisfecho hasta cierta medida. Creo que lo ideal es dar lo justo en las relaciones familiares y amorosas, buscar el equilibrio para no crear esa extraña sensación de vaciedad”, apuntó la autora.

En este sentido, la película propone una reflexión sobre la aceptación, el perdón y la necesidad de trabajar juntos para hacer visible el amor.

El largometraje fue grabado en el estado Mérida y una de sus particularidades es que el talento adolescente e infantil es de la región y no tiene con experiencia actoral previa.

Azul como el cielo estará disponible al público a partir del viernes 28 de octubre en circuitos comerciales de San Cristóbal, Maracaibo, Maracay, Barquisimeto y Caracas.

Con información de CORREO DEL ORINOCO

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