
Noviembre llega para encender la navidad. Este año a pesar de los avatares económicos y la guerra que se van ensanchando en el mundo (no solo en Venezuela), una veta de alegría y amor sigue resplandeciendo. En tal sentido, decimos con Benedetti que en el país debemos “defender la alegría como una trinchera”, por cuanto invitamos a todos desde Planeta Barquisimeto al compartir en familia y entre amigos, reivindicando la unidad, la paz y el amor… tal y como sucedió la semana pasada en los espacios del Museo de Barquisimeto en la 12va Edición de la Feria Internacional del Libro de Venezuela capitulo Lara, que bajo la dirección de Flora Ovalles se convirtió en un cuento de Julio Garmendia donde lo mágico y lo real correspondió a un mismo plano de existencia ¡y no era para menos! pues los homenajeados fueron Los Morochos Escalona de Sanare. Presentaciones de libros, recitales, cuentacuentos, talleres y conciertos hicieron parte de la programación de esta actividad impulsada por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Aun se puede respirar la literatura en el centro de la ciudad. Felicidades a todos los que hicieron posible la FILVEN.
De esa fiesta del libro debemos rescatar un suceso que reivindica el trabajo de los escritores de una manera extraordinaria, se trata del nacimiento de una revista literaria. Este tipo de trabajos editoriales guardan dentro de sí la memoria y el sentimiento de la patria, pero ademas expone la fuerza de una generación que no se rinde, que propone, que interpela, que se equivoca, pero que sobre todas las cosas construye. Tuve el honor de presentar la revista del Colectivo Literario “Ciudad de Cólera”; la poeta Hiranis Serrano se me acercó y con un abrazo de corazón a corazón (como dice ella) me entregó la revista “Chivos sin mecate”. Debo decir que la leí en menos de media hora y con esa sobredosis de poesía, ensayo, narrativa e imagen me fui a la tarima a tratar de expresar el profundo orgullo que siento de ser parte de esta generación y los desafíos que aun tenemos frente al futuro, nos toca ser esperanza y certeza de desarrollo. “Chivos sin mecate” es sin duda una plataforma para la irreverencia y para el encuentro de aquellos, que encendidos como Álvaro Montero, se arriesguen sembrar un jardín en cualquier trinchera. La revista la pueden encontrar digitalmente a través del siguiente link https://goo.gl/84egxh y en su forma física contactando al consejo editorial de la revista: Daniel González, Hiranis Serrano Quijada, Laura Castillo o Farid Colmenárez. Ahora toca mantener vivos a esos chivos, que no rueden en el barranco y verlos crecer entre cujíes, es un reto para todos.
Por otro lado, ParaLabrar hoy comienza un nuevo encuentro. Jóvenes escritores de todo el país nos unimos en solidaridad con el pueblo colombiano diciéndoles que ellos también son parte de nuestra poética de la victoria. Serán dos días de foros y recitales que se desarrollaran en los espacios de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Central de Venezuela y en la Plaza “Manuel Marulanda” de la Parroquia 23 de Enero (Caracas). La actividad tendrá por nombre “Versos conuqueros” y está organizada por el Frente Cultural de Izquierda, Vanguardias en Nuestra América, La Poética del Espacio, Editorial Azalev y el Colectivo Cultural “El Cuarto de los Duendes”. Es importante destacar que al calor de estos encuentros se viene gestando una generación de escritores que asumimos la lucha revolucionaria, la alegría y la esperanza como plataformas para una nueva poética que dé respuesta a las necesidades espirituales e intelectuales de nuestro pueblo.
Otras cosas están pasando ¡miles de cosas! para nombrarlas a todas tendríamos que hacer una novela que rompa con el tiempo o las estructuras, al mejor estilo de Julio Cortazar o de Milán Kundera. Por lo pronto nos limitaremos a celebrar los encuentro de Creación Literaria que están impulsando los compañeros de Cronopios y la novela de Gabriel Jiménez Emán titulada “El último solo de Buddy Bolden” publicada recientemente por Menoscuarto Ediciones en España. Tras estas noticias vemos cómo la literatura no para y nos recuerda al maravilloso país en movimiento que nos habita.
Queridos lectores, para despedirnos les dejamos el siguiente poema de Víctor Durán:
MANZANA
Oh, manzana del edén,
Manzana de la discordia,
Manzana de la memoria,
Sobre la cabeza del hijo Tell.
Admiro tu forma, pomáceo
De órgano musculoso,
Bello fruto precioso
Cual más buscado topacio.
Culpable de gravedad,
De que la luna nos mire,
Aunque al cielo piedras tire
En la tierra vuelven a estar.
Manzana que se pasea
A la manzana le cantan
Manzana en mi garganta
Y el gusano: tu presencia.
(Poemas publicados en la 1ra edición del la revista “Chivos sin mecate”)
David Gómez Rodriguez
@davidgomez_rp
CiudadBqto ¡Na' Guará!