En este marzo revolucionario, los retos son innumerables. Éste es el Mes de la Mujer y en el que conmemoramos cuatro años de la siembra de nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez, cuyo legado está orientando más que nunca nuestra dirección.
Quienes pensaron que con la guerra económica iban a debilitar el liderazgo de nuestro Presidente Nicolás Maduro, se equivocaron. Las dificultades iniciales para el acceso a los alimentos se convirtieron en oportunidades para que nuestro pueblo organizado diera una gran lección al mundo.
Los comités locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) se han convertido en la nueva forma de liderazgo de la Revolución. Observar a hombres y mujeres dirigiendo la estrategia de acción para que los alimentos lleguen a cada familia, nos enorgullece y nos conduce a seguir trabajando de la mano de nuestro pueblo heroico.
Es importante el surgimiento de estos nuevos líderes y lideresas, porque son ellos quienes conocen las verdaderas necesidades de sus comunidades, y quienes determinan qué hace falta en cada hogar; si vive una persona de la tercera edad que no posea pensión, o que padece de alguna enfermedad, o requiere la tarjeta Hogares de la Patria. En fin, abrazar a nuestro pueblo es la principal tarea, orientarlo, escucharlo.
Conocer durante el pasado fin de semana la Escuela de Formación de los CLAP que funciona en el estado Lara fue una gran experiencia personal. Más de 260 personas se adiestran en ella para perfeccionar la distribución de alimentos en la entidad y, más aún, para constituir al menos veinticinco patios productivos que permitirán fortalecer la P de la Producción.
El ánimo de estas personas, su compromiso con la Patria, con la Revolución, nos fortalece y reafirma en nosotros la idea de que sí es posible superar cualquier dificultad que se nos presente. Así como lo sentimos durante las jornadas de entrega de las cajas CLAP en los municipios Andrés Eloy Blanco, Iribarren y Palavecino, en los que sentimos el calor de nuestro pueblo.
Conocimos historias como las de José, Romualda, María, Ramón, y las de tantas mujeres y hombres, de tantas niñas y niños que llenaron nuestros corazones de amor y a los que tenemos presentes en nuestro trabajo diario para dar respuesta a sus requerimientos. Ellas y ellos son hijos de la Revolución, y como tales merecen toda nuestra atención.
En este mes recordamos especialmente a nuestro Comandante Hugo Chávez, que dio la vida por su pueblo y que tanto amó a los más vulnerables, a los más pequeños. En su memoria trabajamos sin descanso junto a nuestro Jefe de Estado que, como buen estratega, está enfocado en resguardar integralmente a la gran Patria de Bolívar.
Marzo es el mes de la Mujer, el mes de los CLAP, el mes del amor a nuestro Gigante. Trabajemos todas y todas en una misma dirección.
¡Qué viva la Revolución, victoriosa y fortalecida! ¡Qué viva nuestro pueblo, maestro y trabajador incansable!
ALMIRANTA CARMEN MELÉNDEZ
CiudadBqto ¡Na' Guará!