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Mis ojos son dos ventanas: Entrevista a Paola Valencia

— Leía en un verso de Lezama Lima, que la poesía es la artesanía de los ángeles ¿será que eres oficiante de esa artesanía difícil?

Todo fue un accidente. Yo no diré que escribir para mi es una necesidad y menos la poesía, porque así no lo es. Digamos que tenía muchas cosas que armar por dentro, un lenguaje diferente para entender al mundo, es difícil cuando entiendes el mundo desde otro lenguaje al real, pero la poesía no ha nacido en mí, es mi forma de ver el mundo. ¿Por qué la poesía? porque en el sueño mi pequeña casa en el fondo de las aguas tiene ventanas transparentes y desde allí el cielo (…). Quedarme a escuchar fue un accidente y ahora no puedo huir.

—  ¿Qué es Memoria de Pájaros?

Memoria de pájaros lo escribí porque no había escapatoria, yo no buscaba ese libro simplemente apareció y se me fue dado escribirlo. En ese entonces yo trabajaba en otro proyecto (diría que el mismo que ahora) y estaba muy estancada. Por eso mande aquel libro pseudoimposible al carajo. ¿Qué buscaba en ese entonces? tal vez una sinceridad interior, y como todos los viajes van hacia la infancia termine en mi diario de muchacha, memoria de pájaros en si solo es un diario de muchacha. Con ese libro me enfrente (aunque solo sea en el sueño) a esa ira que es crecer y dejar la adolescencia, una metamorfosis.

—  En el poemario Memoria de Pájaros, hay una división, son tres capítulos, memoria de un Viaje, tirar todos los papeles al fuego, la lluvia se ha quedado en mis huesos ¿crees que cada capítulo es poética tiene un significado propio dentro de tu obra?

Cada uno en su individualidad pretende hacer un gran edificio, que es el libro, como un gran poema. Aunque, como habías dicho de Lezama, es una artesanía difícil. La palabra es un metal difícil de dar forma, así que me faltó para hacer ese gran edificio como deseaba.

— En el poemario Memoria de Pájaros existe como un revuelco íntimo con la familia, en especial como portalón inicial sobre una abuela que no conociste, luego de una madre como “ente distante que está allí” ¿qué hay detrás de tu poética, de ese silencio?

En Memoria de pájaros la familia es como un centro, porque representa parte del mundo en lo que es crecer. Pero la familia es también como algo pasivo, que está allí, y que el yo construye a través de su forma de verlos. También era una forma de acercarme al recuerdo de mi abuela, un recuerdo muy frágil, una abuela que el tiempo aun no me ha dado el favor de hacerla mi abuela (…)

— En unos de los pasajes escriturales me encuentro con este verso: “Puedo ponerme vestidos a pesar del frio/ y no ser de este lugar”, luego hablas de dos lugares, ¿acaso eres una marabina que añora el paisaje andino? ¿Por qué ese puente entre Mérida y Maracaibo dentro de tu obra?

(…) en el libro todo empieza allí, un viaje a Mérida y luego regresar de golpe a tu lugar natal, que es Maracaibo. Es un choque porque son dos lugares, para mí, muy diferentes, y dos familias diferentes que tengo en esos dos lugares. Mérida tiene aquel silencio que jamás podre encontrar aunque sea solo en sueños, tal vez los andes son así (Palomares así lo escribía), allí todo parece grande y que te hablara, hasta las piedras (…)

— El poemario obtuvo el premio 18ºvo concurso nacional de poesía joven “Lydda Franco Farías” 2015, sabemos que es un premio comprometedor ¿no?, hasta qué punto ves tú la poesía dentro de lo social.

La poesía en si por no formar parte del sistema ya es contraria a él, pero sin proponérselo, solo porque existe. La poesía siempre será un discurso intimo así hable de las masas porque la subjetividad del yo no puede ser eliminada para convertirse en un todos. Porque ese todos siempre será el todos desde el yo poético.

— ¿Cuáles son los escritores que te han influenciado?

Directamente, la ternura e intimidad de María Calcaño la guardo como un collar que te da la madre. Cuando deje de creer en la belleza (en parte por no comprenderla) Garcilaso me hizo conseguirla, siempre inalcanzable, pero la veía como un sueño y no la odiaba. Es terrible odiar lo bello por inalcanzable ya que esa es su naturaleza. Si no puedes creer en la belleza el mundo es terriblemente vacuo (…).

— Como autora joven, ¿cómo ves la poesía que está naciendo en el país?

Sí, muchas cosas se están haciendo, de eso estoy segura, pero no sé quiénes vamos a quedar al final. Hay mucha gente nueva, o diría que como yo aún no ha nacido, pero  aquí esta esto gestándose

— ¿Cuáles son tus nuevos proyectos como poeta?

Estoy escribiendo un nuevo libro, un libro que tiene pensándose desde los 17, pero no he tenido las palabras para concebirlo. Te confieso es un sueño, tiene el movimiento del sueño y me habla como si fuese mi reflejo. Es algo muy íntimo (…)

— Para culminar la entrevista he realizado una pregunta muy seria, la más difícil ¿es verdad que Paola Valencia peinaba y hablaba con las muñecas que tuviste?

Aún, pero ya no tengo muñecas. Digamos que ahora solo el espejo conoce esa intimidad (…). María Calcaño (en canciones que oyeron mis últimas muñecas) abandonó sus muñecas, en silencio, para no despertarlas. Yo quise hacer lo mismo, pero las queme. La infancia debía resistir toda la violencia de lo que no será, pero no fue así.

Biografía mínima

Paola Valencia Villalobos (Octubre de 1997- Maracaibo). Estudiante del segundo semestre de  Letras en La Universidad del Zulia (L.U.Z). Ha sido premiada en el 18ºvo concurso nacional de poesía joven “Lydda Franco Farías” (2015) con su primer poemario “Memoria de pájaros”  basado en su diario de adolescente. Sus poemas han sido publicados en varias páginas web como “Playground Magazine”, “TenianVeinteyEstabanLocos” y “Digo.palabra.txt”. Actualmente escribe su segundo libro llamado “El otro lado del espejo”.

JOSÉ MIGUEL MÉNDEZ

@JOSEMIGUELM87

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