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Conozca la triste historia de un renegado: Aloysio Nunes

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Las historias de las personas que se reinventan para cambiar radicalmente su vida, siempre resultan atractivas para la gente, porque se da por sentado que todo cambio personal es positivo, pero no siempre es así y Aloysio Nunes, el nuevo canciller de Brasil, es un ejemplo de ello.

El que una vez fue un joven soñador, con ideales de izquierda y promotor de la lucha popular, se transfiguró para colocarse al lado de lo que antes dijo combatir y atacar todo aquello que le recuerde lo que un día fue.

Siendo un estudiante de Derecho de la Universidad de Sao Paulo durante los convulsionados años sesenta, el joven de 19 años Aloysio Nunes se incorporó al Partido Comunista Brasileño, hasta que se graduó de abogado en el año 68. En su afán por participar en acciones más radicales contra la dictadura militar que sometía a su patria, decide incorporarse a la Acción de Liberación Nacional (ALN) organización guerrillera dirigida por Carlos Marighella y Joaquim Cámara Ferreira.

En la clandestinidad tomó el alias de “Mateo”, para participar en una serie de asaltos que tenían como objetivo recaudar dinero necesario que sustentaran la lucha armada.

Solicitado judicialmente por las autoridades a causa de sus acciones guerrilleras, Marighella decide enviarlo a París, Francia, utilizando un pasaporte falso. Estando en el extranjero es condenado mediante la Ley de Seguridad Nacional y se convierte en representante de ALN en el exterior, y coordina enlaces con los movimientos de izquierda de diversas partes del mundo. En 1971 se une al Partido Comunista Francés.

En el año 1979, Nunes regresa a su país, gracias a la promulgación de una Ley de Amnistía que perdonó todos los crímenes políticos cometidos durante la dictadura militar, y es a partir de ese momento que demostraría que no era el mismo hombre que se había ido años atrás de su tierra natal.

EL NUEVO NUNES

Se unió al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), partido a que pertenece Michel Temer, su actual jefe.

En 1997 rompió con esa formación política y pasó a militar en las filas del Partido de la Social Democracia Brasileña, (PSDB), con el que obtendría apetecibles cuotas de poder, que con los años irían en aumento, desde cargos legislativos hasta cargos ministeriales.

Logró mayor notoriedad cuando fue ministro del denostado gobierno de Fernando Henrique Cardoso, candidato del PSDB, entre los años 1999 al 2002, ejerciendo el cargo de vicegobernador de Sao Paulo y encargado de la cartera de justicia de Brasil.

El pueblo brasileño, agobiado por los escándalos de corrupción, sintiéndose excluido y abandonado por una envilecida clase política, deciden dar su apoyo a Luiz Inácio Lula Da Silva, de orígenes obrero y sindicalista, en las elecciones presidenciales del año 2002, derrotando a José Serra del PSDB, amigo cercano de Nunes.

En mayo de 2014, Nunes estuvo envuelto en una controversia al agredir verbal y físicamente al bloguero Rodrigo Grassi, cuando este lo cuestionó en los pasillos del Senado brasileño sobre la negativa de permitir una investigación sobre las acusaciones de corrupción en el metro de Sao Paulo. Todo el incidente fue grabado en video por el agraviado, quien presentó una demanda en su contra.

SED DE MÁS PODER

En octubre de ese año Nunes se presentó en las elecciones presidenciales optando al cargo de vicepresidente, en dupla con el candidato Aécio Neves. Este binomio fue derrotado por los candidatos Dilma Rousseff por el Partido de los Trabajadores y Michel Temer del Partido del Movimiento Democrático Brasileño.

En el año 2015 el nombre de Aloysio Nunes salió a relucir en la investigación llevada a cabo por la Policía Federal de Brasil, para desmontar un esquema de lavado de dinero sospechoso de mover 10.000 millones de reales brasileños.

El empresario de la construcción Ricardo Pessoa declaró que entregó 500.000 reales para financiar su campaña electoral para el senado en el año 2010. El empresario también aseguró que esas contribuciones eran el pago de un soborno con el fin de obtener contrataciones con Petrobras.

PASO POR VENEZUELA

En junio de ese mismo año el futuro canciller de Brasil, junto a una comitiva de senadores brasileños, llegaron a Venezuela con el propósito de visitar al opositor Leopoldo López, en el centro de reclusión de Ramo Verde y sin contar con un permiso oficial.

La comitiva, luego de arribar al aeropuerto internacional Simón Bolívar, fue recibida por Lilian Tintori, Patricia Ceballos y Mitzy Capriles de Ledezma, abordaron un minibús con la intención de ir al lugar de detención de López, sin embargo un grupo de personas que conocían sus intenciones bloquearon el paso, por considerar esa visita como un acto injerencista en suelo venezolano y que perseguía además convertir al acusado de propiciar el asesinato de más de 40 personas, como un mártir de la democracia latinoamericana.

El hecho se convirtió en un show mediático internacional, donde el gobierno de Nicolás Maduro fue catalogado como una dictadura que no respetan los DDHH de la oposición, matriz que ha intentado ser posicionada en el mundo.

Las críticas de Nunes hacia Venezuela se acrecentaron, proponiendo la aplicación de la Carta Democrática, del Mercosur y la Organización de Estados Americanos (OEA), en conjunto con exmandatarios de la derecha internacional.

LA REVANCHA DE NUNES

En agosto del año pasado Aloysio Nunes tuvo la oportunidad de hacer una revancha contra su contrincante electoral que dos años atrás por vía de los votos se impuso a su dupla electoral.

Nunes sin duda fue uno de los artífices de la maniobra política gestada en el senado brasileño que logró la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, y colocó a Michel Temer como nuevo jefe de gobierno del gigante del sur.

Con 61 votos a favor, 20 en contra y cero abstenciones, el Senado de Brasil consumó el golpe de Estado contra una mandataria, electa por más de 54 millones de votos.

A Dilma se le acusó de emitir créditos sin la autorización del Congreso y de retrasar el pago a bancos públicos del país para financiar programas sociales, acciones que no constituyen un crimen de responsabilidad establecido en la Constitución como móvil para la destitución de un Mandatario.

PAGO DE FAVORES

El dos de marzo de este año, Michel Temer anuncia que su otrora contrincante electoral, Aloysio Nunes, es el nuevo canciller de Brasil en sustitución de José Serra quien presentó su renuncia por “problemas de salud”, implicado por actos de corrupción de la petrolera Petrobras y figura cercana a la oposición venezolana.

Con esta designación se mantiene la cuota de poder que Michel Temer le otorga al Partido de la Social Democracia Brasileña.

Una de las primeras acciones de Nunes en su nuevo cargo ha sido atacar una vez más al Gobierno Bolivariano. En su primer discurso estrenando su nueva responsabilidad expresó: ”Quiero manifestar mi preocupación con la escalada autoritaria en Venezuela” y expresar “la solidaridad de Brasil con quienes luchan por recuperar la democracia en ese país”, añadiendo que seguirá manteniendo su actitud antichavista como lo ha hecho hasta ahora.

La respuesta inmediata de Venezuela no se hizo esperar en la voz de la ministra de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, que condenó esas declaraciones y aseguró que Nunes empezó con mal pie a sus funciones atacando a Venezuela. Le enviaré el ABC de la diplomacia” sentenció.

Rodríguez también le recomendó que “debería verse en el espejo de su predecesor, José Serra, quien renunció por corrupción”.

Estaba cantado. El que se mete con Venezuela se seca.

Con informacion de: Ciudad CCS

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