SAMUEL: YO NO LE DIGO TIO…
JULIO CHAVEZ
Más allá de las bufonadas de Almagro en la OEA, en lo internacional, queremos resaltar la valiente participación de nuestro embajador Samuel Moncada, quien se batió con tesón, haciendo salir de sus cabales a los indignos embajadores que sirvieron de punta de lanza de esta arremetida del imperio.
No pudieron contra Moncada, los tecnicismos de esta moribunda institución y con argumentos sólidos los desbalanceó y al final se fueron sin resultados y sin afectar la firmeza de la Revolución Bolivariana para vencer la guerra económica y mediática que desde hace años se cierne sobre nuestro país. Es realmente bochornoso el doble rasero de países como México, Brasil, Colombia y Argentina, quienes cínicamente se preocupan de la situación de Venezuela, cuando en sus propios territorios se viven situaciones dramáticas de violaciones de los derechos humanos. Un servil gobierno mexicano, insultado por la administración gringa, humillado con la construcción de un muro, que ellos deben pagar, es el principal mandadero de los gringos. Es realmente indignante que un gobierno como el brasileño, surgido de un golpe de estado, se muestre preocupado por la democracia en Venezuela. Igual que Colombia, con una espantosa crisis económica y social, sea uno de los abanderados en la preocupación sobre la situación venezolana. La nobleza de la Revolución Bolivariana ha servido para que ese país pueda lograr acuerdos de paz, que de fin a más de 50 años de guerra civil, incluso en nuestro suelo viven más de 5 millones de colombianos desplazados por esa guerra. ¿Qué autoridad moral tiene ese gobierno de la oligarquía colombiana para cuestionar nuestra política? Igual, vemos a un gobierno como el de Macri, que ha llevado a Argentina a una situación económica insostenible para los sectores populares, presentarse como defensor de los derechos humanos, que supuestamente se violan en Venezuela. Reclaman la libertad de terroristas en Venezuela, mientras ellos mantienen en prisión a Milagros Salas, líder social, cuyo único delito es luchar por los derechos de los más pobres. Estos tres botones sirven para evidenciar la inmoralidad de esos gobiernos en su afán de derrocar, como peones del imperio, al gobierno bolivariano. El otro elemento que brilla ante tanta indignidad, es el de Haití, El Salvador y República Dominicana que, a pesar de las enormes presiones recibidas por los gringos, no se dejaron doblegar y se pusieron al lado de la dignidad.
En lo nacional, debemos resaltar la presencia del pueblo en las calles, rechazando las pretensiones de la OEA y reiterando su respaldo a la revolución bolivariana. Nuestro pueblo decidió ser libre y nada lo sacará de ese camino.
Así mismo destacamos la decisión del TSJ, que plantea que mientras persista el desacato de la Asamblea Nacional, la Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta sala para velar por el Estado de Derecho. Es también una contra la posición antipatria de la Asamblea Nacional.
CiudadBqto ¡Na' Guará!