
El presidente de Brasil, Michel Temer, pretende modificar el sistema de pensiones con la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC 287) y obliga al Ejecutivo a maniobrar con tal de lograr su aprobación, pese al creciente rechazo que enfrenta la propuesta.
Como medida de garantizar el objetado proyecto, el Palacio de Planalto resolvió días antes que el líder del gobierno en el Senado Federal, Romero Jucá, designara a tres miembros del senado para asistir los trabajos finales de la comisión especial que aborda el tema en la Cámara de Diputados.
Con esta acción el Gobierno busca garantizar el respaldo del Legislativo a la PEC 287, y además acelerar el proceso de aprobación del proyecto para que se produzca en el transcurso del primer semestre del año.
Esta propuesta de Temer recibe el rechazo popular, que tuvo su más alta expresión de repulsión el pasado 15 de marzo cuando salieron a protestar en las calles más de un millón de brasileros. La enmienda también enfrenta una oposición creciente en el Congreso.
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