
Incluya en su ropero una máscara antigás, un escudo de palo y una bandera con la estrella faltante; esa es la indumentaria del odio, el último grito de la moda, sólo así podrás ser aceptado en los festivales de piromanía.
Conviértase en un experto de la construcción de barricadas, la basura ya no irá en los contenedores, debe ser parte de la estética de la tranca, los transeúntes desviarán sus destinos, los choferes recibirán piedras, adviértale a vuestra madre que si sale al supermercado usted mismo le dará un botellazo en la cabeza.
Cambie juguetes por molotov, de seguro los niños serán mucho más felices, quemarse en estos tiempos no es peligroso, si algún niño se quema usted dirá que es mentira, que no es responsable, que la dictadura no lo deja jugar con fuego.
Adelante las fiestas decembrinas, los cohetes tienen otra dirección, deben ser disparados a algún funcionario de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, si lo hiere será victorioso, si lo mata, alguna familia quedará en el desamparo, la OEA le dará las gracias.
Si consigue alguna clínica que atienda animalitos desamparados, quémela, si consigue algún animalito desamparado quémelo, si en casa tiene un animalito béselo y publique una fotografía amorosa.

Si algún transeúnte tiene origen afrodescendiente, apuñálelo, eso sí, tape bien su rostro, los medios son muy manipuladores, no querrán que lo vean disparando un perno, lanzado un mortero o que descubran que Neomar Lander era un novato del explosivo.
Ame por sobre todas las cosas a la fiscal de la República, ella sufre de olvido, 92 muertes son justificables, haga fiesta, consiga los abarrotes en algún saqueo, deje sin sustento a quienes lo apoyan, si se da cuenta que la sede del OTRO BETA reúne a cultores de todos los sectores, quémela también, la diversidad enciende conciencias, y con las conciencias encendidas habrá paz, ese tipo de incendios no le sirve al terrorismo.
Si algún funcionario del SEBIN llega a su casa, no llore, los terroristas no lloran, asuma la responsabilidad, entregue a los culpables, ya no habrá fotos en los aeropuertos ni viajes a Miami, será digno del encierro, y algún familiar les dará la noticia de la victoria de la Constituyente; después de la noticia no se arrepienta, haga ejercicios y luego dígale a los suyos que está bien, que la cárcel es como los gimnasios y que ahora se alimenta con puputov, por último háganse un selfie y súbalo al Twitter.
RUBÉN DARÍO ROCA
CiudadBqto ¡Na' Guará!