
Como un río que lo cubre todo el tiempo pasa y va llenando de humedad territorios que un día estuvieron desiertos y es cuando comienza a nacer la historia, cuando el tiempo húmedo preña la existencia. En cualquier caso, dejamos nuestro tiempo inyectado en lo que hacemos y eso constituye la historia que continua en la vida de los otros, que a su vez se alimentaron de nuestro tiempo. Entonces, ya sean pequeñas historias como la de Planeta Barquisimeto, o grandes historias como las de la cantora Violeta Parra y el Comandante Ernesto “Che” Guevara, el tiempo es una sustancia que compartimos en la continuidad de la vida. Más podríamos comprender sobre estos temas si leemos a István Mészáros, el cual ya ha dejado su vida impresa en la historia con una obra que no morirá, más si nos servirá para transformar la realidad.
La página literaria que leen cumple dos años navegando entre letras, Planeta Barquisimeto ha servido como una plataforma en la cual encontramos la dialéctica de la actividad literaria reivindicando la posibilidad de entendernos a través de las letras, para así contribuir en la creación de discursos estéticos que traten temas profundamente éticos, invitando a todos y a todas a participar en una fiesta poética y a reflexionar nuestro paso por el mundo que, lejos de ser ideal, es terreno para la transformación y cuna del crepúsculo: Bandera de la hermosura a la que muchos poetas han cantado. Utilizo las mismas palabras que imprimimos en la primera edición de este proyecto, el cual titulamos «Compromiso ante la literatura», pues hoy seguimos teniendo el mismo compromiso y ratificamos nuestra voluntad de seguir acompañando al pueblo cada viernes con esta semilla de letras que sólo puede germinar en la consciencia y en el espíritu de aquellos que inquietos busquen belleza y justicia en el mundo.
Son también cien años del nacimiento de Violeta Parra y cincuenta años de la despedida del Che. Viéndolo desde este punto dos años parecen poco, pues el tiempo es relativo a la historia que guarda, podrían pasar quinientos años de nada en un planeta distante o diecinueve años donde cambie todo en un país cercano. En tal sentido, el valor real de esta página y de la propia vida no está sólo en el tiempo invertido, sino en lo que ha generado en sus lectores y lectoras, y a su vez en el mundo que éstos construyen a través de una nueva sensibilidad o un nuevo criterio. Es justamente lo que puede llegar a hacer el arte, no transformar la realidad de manera inmediata, sino el ser y éste a su entorno.
Ojalá pudiéramos hacerle una entrevista al Che sobre sus preferencias literarias ¡sería un gran promotor de la lectura el guerrillero heroico! O hacer un círculo con Violeta y ponernos a componer poemas para que ella los musicalice y los lleve por toda la América, pero no podemos, pues todos tenemos un tiempo finito en el mundo. En cualquier caso, podemos como ellos ser virtuosos y útiles, de eso dependerá que la humanidad del futuro se tome parte de su tiempo para recordarnos tal y como Bolivia y el mundo hoy recuerdan al Che o como Chile y el mundo recuerda a Violeta Parra, que son más bien símbolos de sus propias hazañas. Entonces, se puede ser guerrillero, cantor o herrero, pero la historia la escribimos nosotros con la práctica que asumamos humanos.
Nosotros seguiremos navegando entre letras y cabalgando sobre la historia procurando ser como Bolívar y andar a punta de poemas, cuentos y reflexiones liberando consciencias. No nos queda más que darles las gracias por acompañarnos y leernos cada viernes, lo hacemos con la letra de una canción que es como un himno para todos los que creemos en la vida.
Gracias a la vida
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros, que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oído que en todo su ancho
Graba noche y día, grillos y canarios
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con él las palabras que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
La ruta del alma del que estoy amando
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano
Cuando miro al bueno tan lejos del malo
Cuando miro al fondo de tus ojos claros
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es mi mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Violeta Parra
DAVID GÓMEZ RODRÍGUEZ
@DAVIDGOMEZ_RP
CiudadBqto ¡Na' Guará!