
El equipo de Ciudad BQTO, recorrió las charcuterías de la ciudad para investigar si el presupuesto de un larense alcanza para comerse una arepa rellena.
Al evidenciar en anteriores recorridos que la carne de res, el pollo y pescado se escapan de la lista de compras de muchos por sus elevados costos, se quiso indagar en los precios de la charcutería para saber si una ama de casa puede sustituir estos rubros por otros como el queso, jamón o mortadela.
En distintos establecimientos de expendios de embutidos y lácteos, los precios no eran los más solidarios, el kilo de queso Churuguara se cotizaba alrededor de los 46 mil bolívares, el jamón oscilaba entre los 101 mil y 129 mil bolívares, mientras que la salchicha sobre pasa los 75 mil bolívares.
Personas entrevistadas en dichos locales comerciales, refieren que no es una opción y que solo compran estos productos como un acompañante: “Antes comíamos arepa con jamón y queso, ahora es con queso o con jamón, las dos cosas ya no se pueden comer juntas”, comenta una señora, la cual no quiso ser identificada.
Por otra parte, están aquellos compradores que se quejan y que le exigen al gobierno mano dura y acciones contundentes para que el sueldo y los aumentos del mismo no se vuelvan sal y agua en las manos del trabajador: “De que valen los aumentos si de todos modos con estos precios uno lo único que puede es medio comer”, refiere un comprador que solo podía llevar medio kilo de queso.
El presupuesto familiar se ve comprometido cada vez que el Presidente de la República anuncia un aumento salarial o cuando se sospecha del mismo, cualquier comprador es testigo de cómo los comerciantes guardan las mercancías para poder inflar sus precios. Quedando evidenciado que el consumidor y último comprador es la victima por excelencia de esta guerra económica de la cual no se escapa ningún venezolano.
El llamado es la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), y a todos los entes correspondientes a ponerle fin a esta situación que aqueja a la población y que atenta directamente con un derecho fundamental del ser humano y que, además, está contemplado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, como es el derecho a la alimentación.
YULERMIS MIRELES
CIUDAD BQTO
CiudadBqto ¡Na' Guará!