Por David Gómez Rodríguez
@davidgomez_rp
Bajo el ataque sistemático y agresivo han puesto a Venezuela en una situación que no solo pretende vulnerar nuestra soberanía en términos jurídicos, sino que busca exponernos como cultura, provocando en primer término la decepción, la vergüenza, el olvido y el odio. Es una estrategia a la que hay que prestar especial atención estudiando categorías de las ciencias políticas como la cultura política, la consciencia política y el comportamiento político. La campaña que se libra hoy día contra el gobierno de Venezuela, no solo busca desmembrar el Estado, sino incidir de forma determinante en la percepción del socialismo, no solo dentro de Venezuela, sino en el mundo. Es una campaña de desprestigio contra la alternativa anticapitalista en el siglo XXI.
Actualmente Venezuela es el centro de un debate que la coloca en la agenda política internacional, es incluso motivo para una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU, y eso reviste de importancia su posición en el mundo. Con estos actos se está reconociendo de manera abierta que Venezuela tiene un papel estratégico en la política mundial, pues goza de inmensas reservas en recursos naturales, revivió la idea del socialismo en el mundo, encarna la política de integración latinoamericana desde el bolivianismo y tiene una posición desde el punto de vista geopolítico privilegiada. No obstante, no es menos cierto que los términos en los que se habla de Venezuela actualmente se basan en la mentira y la ignominia, es una campaña que utiliza los medios de comunicación al servicio del imperialismo, que persigue el objetivo de aniquilar el proceso revolucionario que se vive en Venezuela, pero no solo en términos prácticos, es decir, que no solo se busca derrocar al gobierno de Nicolás Maduro, sino que es necesario para los detractores del chavismo aniquilar la idea y la mística que gira alrededor de este movimiento popular e histórico que ha ido más allá de sus fronteras. La campaña contra Venezuela no es solo una campaña contra un gobierno, sino contra una forma de entender al mundo que reivindica y ha sabido sintetizar en un proyecto político socialista, la cultura ancestral, la historia heroica de la independencia del pueblo latinoamericano, el pensamiento marxista y el humanismo cristiano.
Es por lo antes expuesto que buscan de todas las maneras relacionar el proyecto chavista con el fracaso, la corrupción y la miseria. Tratan de desmoralizar a todo el pueblo venezolano, pero también a todo el movimiento popular que ha puesto sus esperanzas en el proceso revolucionario que hoy lidera Nicolás Maduro. Buscan acabar con los conceptos centrales en la Revolución Bolivariana: la patria, la democracia y el socialismo. Es por ello que se debe exponer la mentira, salvar de la guerra a la verdad. Si nos ganan en el campo psicológico tendrán la mitad del camino conquistado. Nuestra mayor protección es la consciencia construida en todos estos años, la organización de todos los medios de comunicación disponibles para exponer la verdad de la revolución y la identidad del pueblo venezolano con Bolívar.
CiudadBqto ¡Na' Guará!