Con una procesión cultural, los sanareños acompañaron a Don Seferino Alvarado, capitán menor de la Zaragoza, en lo que sería su último recorrido por las calles sanareñas, tal como en el pasado lo hiciera cada 28 de diciembre, cuando exhibía el cuadro que ilustra el relato bíblico de la degollación de los niños, que es en sí, el tema central de esta fiesta religiosa y cultural celebrada durante el último mes del año.
Seferino Alvarado, nació en Sanare municipio Andrés Eloy Blanco del estado Lara, el 16 de agosto de 1926, dedicándose a la cultura desde muy temprana edad y específicamente a la tradición de La Zaragoza, asumiendo la capitanía mayor junto a Bernabe Alvarado.
Con una trayectoria como capitán menor de la Zaragoza que duró más 50 años, este ilustre personaje de 94 años dedicó toda una vida a deleitar y enriquecer los hogares y espacios tanto de la cultura como de la religiosidad del pueblo que lo vio nacer.
Hombre querido y respetado por los sanareños, le rindieron un sentido homenaje durante los actos velatorios y sepelio, entre cánticos, cuatros y cascabeles, para despedirle entrañablemente antes de darle cristiana sepultura.
Tras entonar la Salve, tal como se realiza en el acto de Rompimiento cada 28 de diciembre, los familiares cargaron el féretro del cultor.
Seferino Alvarado, constituye un patrimonio humano importante para los sanareños, junto a Bernabé Alvarado, la capitana mayor de La Zaragoza María Valeria, Don Leopoldo Pérez González (Polito), José Humberto Castillo “El Caimán”, Teodora Torrealba “La Niña Teodora” y el profesor Renato Agagliate, son inapreciables personajes, que en vida, enaltecieron los valores culturales de esta tierra cafetalera con su aporte artístico, cultural y religioso.
PRENSA SIMLARA
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