El Coral Xenia sp. es un tipo de coral que vive en colonias de pólipos, es blando y posee ocho tentáculos (octocoral), son originarios del Indo Pacífico, ubicado biogeográficamente desde la costa oriental africana, Madagascar, mar Rojo, Indonesia, Filipinas y sur de Japón, entre otras.
Son especies arbóreas, de apariencia inofensiva, pero en realidad los corales Xenia representan un serio peligro para la vida del ecosistema marino por ser animales invertebrados marinos depredadores, por su alta capacidad para reproducirse (sexual y asexualmente), adaptación a diferentes ambientes, lo que le permite convertirse en especies exóticas invasoras que por su efecto alelopático influyen de manera negativa sobre los corales autóctonos de la región y la diversidad de peces.
En Venezuela el coral Xenia llegó ilegalmente, a causa del acuarismo ilícito, sembrándose en el mar con fines comerciales hace varios años en el país, sin permisología, ni normas de bioseguridad, lo que trajo consigo una invasión exógena que está afectando la diversidad biológica marina de la zona nororiental del país.
De ahí que, el Gobierno Nacional, bajo la rectoría del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec), desarrollando estudios y acciones coordinadas con su ente competente, el Instituto Nacional de Parques (Inparques) y con el apoyo de investigadores de la Universidad de Oriente (UDO), la alianza con la Empresa privada con Pilares Marinos, trabajan en monitorear y combatir los efectos perjudiciales del coral exótico.
Los estudios demuestran que esta agresiva especie invasora está causando severos daños ecológicos a los arrecifes en Venezuela y disminución de la diversidad de peces.
En consecuencia, y enmarcado en la Línea 5 de la Estrategia Nacional para la Conservación de la Diversidad Biológica, el Minec en coordinación con la comunidad y la alianza del sector público y privado, ha iniciado un programa urgente para el monitoreo y poda en las zonas afectadas, a fines de garantizar su control.

Xenia amenaza ecosistemas marinos del oriente del país
Investigaciones recientes se han concentrado en los mayores focos avistados en áreas del litoral nororiental, haciendo énfasis en los estados Sucre y Anzoátegui. No obstante, su onda expansiva ha venido alcanzando otras entidades como: Carabobo y Nueva Esparta, etc.
En nuestro país contamos con la publicación de Inparques titulada: “Coral Blando Xenia sp. Amenaza del Parque Nacional Mochima”, la cual fue presentada recientemente en la Feria Internacional del Libro de Venezuela, Filven 2021, en la cual se alertan sobre los potenciales riesgos de este coral invasor para la vida en las costas caribeñas, en esta Área Bajo Régimen de Administración Especial (Abrae) y su proyección en aguas marítimas.
De acuerdo con dicha investigación, Xenia llegó a las aguas del Mar Caribe venezolano de forma inducida, pues citando a Ruiz Allais (2014), “el coral Xenia sp. fue introducido ilegalmente en Venezuela por acuaristas comerciales y sembrado intencionalmente en el sustrato rocoso con fines de propagación y cultivo”.
En el escrito se señala sobre las secuelas de su diseminación, tomando en cuenta que “la biodiversidad de los ecosistemas invadidos disminuye por la muerte de corales y de otras especies”., al referirse a la propagación de las colonias del coral punzante en distintos sectores del Parque Nacional Mochima.
En este sentido, el investigador de la Fundación La Tortuga de la UDO, Juan Ruiz, en una entrevista a un diario de circulación nacional explicó “que la especie invasora y depredadora de otros corales, se propaga a través de las redes de pesca tipo chinchorro”.
Ruiz, hizo hincapié en que “cada vez que son trasladadas de un lugar a otro transportan los pólipos del coral blando que quedan enredados en la malla. La consecuencia es la dispersión rápida y su crecimiento y expansión explosivos”, indicó el experto.
El coral Xenia de igual forma se expande de manera acelerada debido a que no posee depredador natural. Asimismo, los movimientos pulsantes de Xenia sp. facilitan el aumento en el flujo del agua y turbulencia adyacente a los pólipos, lo que le permite las siguientes propiedades favorables:
1.- Mejora de la fotosíntesis a través de la eliminación rápida de exceso de oxígeno.
2.- Previene la refiltración del agua circundante por pólipos vecinos.
3.- Baja susceptibilidad a un estrés fisiológico generalizado como respuesta al llamado blanqueamiento
Al respecto, el citado documento de Inparques recomienda que es necesario “profundizar las campañas de educación ambiental a turistas, habitantes y comunidades pesqueras del parque, debido a la elevada diseminación de esta especie en caladeros de la zona”.
FUENTE MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA EL ECOSOCIALISMO
CiudadBqto ¡Na' Guará!