Bajo el lema “Venezuela no es una amenaza”, organizaciones políticas y sociales se concentraron frente a la sede del Consulado General de Venezuela en Madrid, donde manifestaron su apoyo incondicional al país suramericano, tras el recrudecimiento de las amenazas intervencionistas del Gobierno de Estados Unidos (EE. UU.), que, en días recientes, ha arreciado su actividad militar en las inmediaciones de las costas venezolanas.
La embajadora Gladys Gutiérrez Alvarado, junto a la cónsul general Nancy Lira Ochoa, recibió a las puertas de la sede consular los comunicados de la Internacional Antifascista, la Plataforma Bolivariana de Solidaridad con Venezuela y la Comunidad Internacional de Mujeres Latinas en Europa, agradeciéndoles la manifestación de solidaridad, en representación del pueblo y del presidente de la República, Nicolás Maduro Moros.
Durante sus palabras, la diplomática denunció la estrategia utilizada por la administración de Donald Trump para disfrazar de combate contra las drogas sus aspiraciones de controlar el petróleo venezolano.
“Tenemos en la frontera marítima unos buques de guerra y un submarino nuclear (estadounidenses); pero Venezuela, el pueblo y el Gobierno Bolivariano, unidos todos, sabemos cómo derrotar este asedio imperial que representa una amenaza, no solo para Venezuela, sino para todo el continente”, precisó Alvarado.
Por su parte, el vicealmirante Agustín Fernández, encargado de la Agregaduría de Defensa, repasó el largo listado de intervenciones militares de los EE. UU. en la región y las implicaciones de ese inusual despliegue marítimo en las adyacencias de la frontera venezolana.
“No es un ejercicio rutinario de lucha contra las drogas. Es la punta de lanza de una política de dominación que considera a nuestra América Latina como su patio trasero, sus recursos como su propiedad y la voluntad soberana de nuestros pueblos como un obstáculo a eliminar”, afirmó.
Solidaridad en defensa de la paz
La representante de la Comunidad Internacional de Mujeres Latinas en Europa, Marcela Ramírez, expresó el rechazo categórico a cualquier acto, amenaza o intento de violencia, de cualquier procedencia, que ponga en riesgo la soberanía de Venezuela o el bienestar de su pueblo. «La violencia nunca será camino de futuro; el único sendero legítimo es el del respeto, el diálogo y la fraternidad”, dijo.
En esta misma línea, la activista Sara Rosenberg, en representación de la Internacional Antifascista, capítulo Madrid; ante la escalada guerrerista y violatoria del Derecho Internacional de EE. UU., exigió a los organismos internacionales “una condena inmediata a esta provocación nuclear contra un país soberano como Venezuela. Los pueblos y gobiernos del mundo deben alzar su voz para impedir que, por la vía de la fuerza, se intente vulnerar a un Gobierno legítimo y legítimamente electo en múltiples procesos democráticos”.
Araceli Escudero y Pedro Barea leyeron el texto elaborado por la Plataforma Bolivariana de Solidaridad con Venezuela en Madrid, al calificar la maniobra estadounidense de “esperpento antivenezolano” y denunciar el nulo respeto de la administración Trump por el derecho internacional, y reiteran su apoyo incondicional a Venezuela y al presidente Nicolás Maduro.
Otras personalidades presentes también tomaron la palabra para trasladar su respaldo a Venezuela, entre ellas la diputada a la Asamblea de Madrid por Más Madrid, Diana Paredes Choquehuanca, y Carlos Bielsa en representación del área internacional de Izquierda Unida.
Brigadas cantaron “Yankee go home”
En el acto, los presentes firmaron en apoyo a la conformación de las Brigadas Internacionalistas en Defensa de Venezuela, ante el recrudecimiento de las amenazas estadounidenses.
También hubo espacio para el canto revolucionario de la mano de Alí Alejandro Primera, acompañado por Rafael Muñoz y Jimmy Alzuru, quienes interpretaron Yankee go home (América Latina Obrera) y Madre, déjame luchar, entre otros reconocidos éxitos.
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