Investigadores de la Universidad Khalifa (Emiratos Árabes Unidos) desarrollan una tecnología para mejorar la calidad de los suelos arenosos mediante el uso de residuos. Con este fin, emplean fibras de nanocelulosa obtenidas de la cáscara de piña.
El desarrollo está orientado a resolver problemas característicos de las regiones áridas: escasez de agua, baja fertilidad del suelo y garantía de la seguridad alimentaria. La nanocelulosa aumenta la capacidad de los suelos arenosos para retener humedad y nutrientes, además de incrementar su resistencia mecánica.
Los investigadores también estudiaron la capacidad de las nanofibras de celulosa incorporadas al suelo para mantener su estabilidad, resistir la degradación con el paso del tiempo y retener los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas.
El rector de la mencionada universidad, el profesor Ebrahim Al Hajri, declaró que este enfoque se alinea con los objetivos de los EAU en materia de seguridad alimentaria. La tecnología es escalable, de bajo costo y utiliza residuos locales para la restauración de suelos degradados, lo que beneficia al medioambiente y contribuye al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Fuente: TVBRICS
CiudadBqto ¡Na' Guará!