Las intensas precipitaciones registradas en el noreste de Colombia provocaron severas inundaciones que mantienen centenares de viviendas bajo el agua y dejan más de 9.000 familias damnificadas en los departamentos de Arauca y Casanare, informaron este sábado las autoridades.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Javier Pava, advirtió en un comunicado que las abundantes lluvias y los posteriores ciclos de sequía constituyen “eventos climáticos extremos cada vez más recurrentes en el país debido al cambio climático”.
Ante el impacto de la emergencia, el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Arauca aprobó la declaratoria de calamidad pública en esa demarcación. Los reportes técnicos de la UNGRD señalan que las más de nueve mil familias damnificadas se concentran principalmente en los municipios de Arauquita, Saravena y Tame.
Un sobrevuelo de reconocimiento constató la existencia de cuatro puntos críticos derivados del colapso de infraestructuras viales, situación que obligó a la Ungrd a instalar un puente militar entre Arauca y el vecino departamento de Norte de Santander para agilizar el envío de asistencia humanitaria.
En el departamento de Casanare, efectivos del Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial se movilizaron para rescatar y atender a las poblaciones que permanecen aisladas en las aldeas rurales. Las inundaciones afectaron de manera crítica al municipio de San Luis de Palenque, el cual quedó casi en un 90 por ciento bajo el agua.
El director departamental de Gestión del Riesgo de Casanare, Wilson Eduardo Porras, anunció que contratarán maquinaria pesada para proceder con el despeje de las carreteras obstruidas. Centenares de familias locales sufrieron la pérdida total de sus casas, cultivos y animales, y manifestaron a las autoridades que la región no registraba una catástrofe de tal magnitud desde hace al menos una década.
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