
A un año del asesinato de la ambientalista hondureña Berta Cáceres, continúa la lucha para exigir justicia y que sean procesados todos los actores de su homicidio, indicó este jueves la hija de la líder indígena, Olivia Zúñiga.
«Seguimos luchando para que se haga justicia por Berta Cáceres, y por todas las personas asesinadas; porque Berta Cáceres no es la primera ni la última», sostuvo Zúñiga entrevistada en un programa de radio, reseñada en nota de prensa publicada por Telesur.
Zúñiga resaltó la necesidad de proteger el legado de su madre en medio de un ambiente hostil como el que se vive en Honduras, considerado uno de los países más violentos del planeta.
«Berta no ha muerto, Berta se ha multiplicado (…) hay que defender la vida, a los defensores de la tierra (…) tenemos que seguir multiplicando el ejemplo de Berta Cáceres», expresó.
En la entrevista se refirió a un reporte divulgado por la organización europea Global Witness, en el cual se nombra a Honduras como «el lugar más peligroso para defender el mundo».
La hija de la activista también apuntó que el país centroamericano es uno de los primeros en cuanto a feminicidios, y es sumamente peligroso para la defensa de los derechos humanos.
A pesar de este escenario, Zúñiga enfatizó que no dejarán que se pierda la lucha en contra de la impunidad: «No nos va a detener el miedo, el terror ni tampoco el dolor, vamos a continuar exigiendo que los autores materiales paguen su asesinato».

UN AÑO DE IMPUNIDAD
El 3 de marzo de 2016 la líder indígena y defensora ambientalista Berta Cáceres fue asesinada en Honduras. Fue atacada a tiros en su casa y hasta el momento han sido detenidas ocho personas implicadas en su homicidio. Ella era la coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas (COPINH).
Las últimas evidencias sobre el asesinato de Berta Cáceres apuntan al Estado hondureño como responsable. Los tres militares implicados en el caso habrían recibido entrenamiento contrainsurgente de parte de los EE.UU.
Según fuentes locales los asesinos esperaron a que se durmiera para forzar las puertas de su vivienda y asesinarla. En el hecho, el hermano de Cáceres también resultó herido.
Durante años Berta Cáceres recibió múltiples amenazas de muerte por su labor en defensa de la tierra indígena del pueblo Lenca y por su oposición al proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca en Río Blanco.
A un año de su muerte, el crimen contra la luchadora y defensora del ambiente en Honduras continúa impune debido a que el autor intelectual continúa en libertad y el proceso judicial avanza lentamente.
Berta Cáceres fue galardonada en 2015 con el prestigioso Premio Ambiental Goldman para el Sur y Centroamérica por su contribución a la lucha persistente en contra de la construcción de una represa hidroeléctrica que amenazaba con desplazar a cientos de indígenas de Honduras
IMPLICADOS EN EL ASESINATO
El diario británico The Guardian reveló en junio de 2016 a través de una entrevista realizada al sargento primero Rodrigo Cruz, quien pidió ser identificado con un seudónimo por temor a represalias, que el nombre de Berta Cáceres se encontraba en una lista que fue entregada a una unidad de la policía militar de la Fuerza Nacional de Seguridad Interinstitucional (Fusina).
Hasta el momento han sido detenidas ocho personas señaladas como responsables del asesinato. Tres de los cuales son militares hondureños. Mariano Díaz Chávez, veterano de las fuerzas especiales hondureñas, se encontraba desde 2015 al frente de la inteligencia militar del país.
Díaz y el teniente Douglas Giovanny Bustillo — también detenido por el asesinato y exempleado de la empresa responsable del proyecto hidroeléctrico — habrían recibido entrenamiento antiterrorista en EE.UU. en 2005. Bustillo recibió entrenamiento en la infame Escuela de las Américas.
El tercer militar arrestado, el sargento Henry Javier Hernández, es un francotirador y se convirtió en informante de la inteligencia militar cuando se retiró en 2013. Los tres militares visitaron el pueblo de La Esperanza, donde vivía Cáceres, en varias ocasiones, de acuerdo a los registros telefónicos.
Sergio Rodríguez, ejecutivo del proyecto Agua Zarca también fue detenido. La empresa responsable del proyecto era Desarrollos Energéticos S.A. (Desa), cuyo presidente, Roberto David Castillo Mejía, es miembro retirado de los servicios de inteligencia militar.
Familiares, miembros del COPINH, así como la comunidad internacional denuncian la lentitud con la que ha sido tratado el proceso judicial contra quienes acabaron con la vida de la líder defensora del Medio Ambiente.
SERÁ PREMIADA EL PRÓXIMO 24 DE MARZO
Greenpeace anunció esta semana que concederá su premio Artemio Precioso a la fallecida activista hondureña Berta Cáceres, en reconocimiento a su labor en defensa de los derechos humanos y el medio ambiente.
La ONG entregará el galardón el próximo 24 de marzo en Madrid, en un acto al que acudirán la hija de la premiada, Laura Zúñiga Cáceres, y un miembro de Copinh (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras), organización a la que pertenecía Berta Cáceres.
El premio rinde homenaje a Artemio Precioso (Hellín, Albacete, 1917-2007), pionero del ecologismo en España. Fundó el Centro de Estudios Socioecológicos, desde el que ayudó a formar a jóvenes en la economía ecológica. Incansable activista ambiental, en 1984 fue uno de los fundadores de Greenpeace España, donde desempeñó varios puestos de responsabilidad.
HOMENAJES EN EL MUNDO
Desde este miércoles, cientos de indígenas se concentraron frente a la Corte Suprema de Justicia (CSJ), instalada en Honduras, la capital hondureña, para reclamar la impugnación de la licencia ambiental otorgada a una hidroeléctrica sospechosa de ordenar el asesinato hace un año de la ambientalista Berta Cáceres.
«¡Berta vive, la lucha sigue!», gritaron unos 600 manifestantes, en su mayoría miembros de las comunidades indígenas, junto a organizaciones de obreros, campesinos, mujeres y derechos humanos.
Los homenajes a Cáceres comenzaron formalmente ayer con marchas y concentraciones tanto en Honduras como en otros países de Europa y América.
En España, donde se le entregará el premio de Greenpeace a finales de este mes, la conmemoración incluyó ayer una concentración ante la embajada de Honduras en Madrid, durante la cual se leyó de un manifiesto, se entregó una carta en la embajada y se realizó un minuto de silencio.
En la ciudad de Montreal, Canadá, se realizó también ayer una vigilia para recordar el primer aniversario del asesinato de la líder frente al Consulado General de Honduras en esa urbe de la provincia de Quebec.
Con el apoyo de iniciativas como Cine bajo las estrellas y Makila.tv., la vigilia incluyó la exhibición del documental Berta Vive, de la realizadora Katia Lara.
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