
La semana pasada fue golpeado salvajemente el profesor Rubén Ochoa por un grupo violento de “guarimberos” cuando se encontraba defendiendo las instalaciones de la Casa Bolívar-Chávez que estaba siendo asediada por encapuchados opositores.
Heridas en el labio superior y el temporal izquierdo, hundimiento del septum-nasal que ameritó reconstrucción facial y una rinoseptumplastia, fue el resultado que dejó el brutal ataque al que fue sometido el profesor.
LA AGRESIÓN
Según cuenta el propio Ochoa, la agresión comenzó el jueves por la tarde cuando se encontraba junto a un grupo de compañeros en la Casa Bolívar-Chávez realizando trabajos como técnico de registro para el Carnet de la Patria como habían venido haciendo desde hacía ya un tiempo.
“Estando allí todo transcurrió normalmente. Cuando nos disponíamos a irnos, porque ya habíamos escuchado rumores de que vendrían los terroristas, decidimos guardar todas las máquinas e irnos, pero decidimos mandar en un carro de apoyo las máquinas y también mandar a los compañeros más jóvenes, y quedarnos, por decirlo de una manera, los más expertos”, relató.
Contó que luego de esto, llegaron los opositores y comenzaron a lanzar piedras, bombas molotov, cohetes y otros tipos de fuegos artificiales hacia dentro de la casa. En ese momento es cuando las 8 personas que se quedaron en las instalaciones para defenderla, se dispusieron a repeler el ataque de los encapuchados.
“Los hicimos retroceder de ambos lados (por la carrera 16 y la calle 61) y entre la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), y nosotros el pueblo, nos organizamos y logramos llevarlos hasta la avenida Rotaria, logrando abrirla para que siguiera la circulación vehicular normal”.
Ochoa relató que luego del repliegue de los “guarimberos” hacia los terrenos de la Universidad Nacional Experimental Politécnica (UNEXPO), estos continuaron lanzando piedras mientras quitaban escombros y demás basura que obstruía la avenida.
“Luego de eso, estuvimos tratando de calmarlos, ya que en ese momento los ánimos se habían caldeado y estaban muy agresivos. En un momento dado, en un descuido, tiraron más piedras, nos corretearon y me pegaron una piedra en el estómago sacándome el aire, y cayendo al suelo”.
Especificó que estando en el pavimento uno de los encapuchados llegó corriendo y le pateo la cara “con unas botas de seguridad” en 3 oportunidades, ocasionándole profundas heridas en la cabeza.

TRASLADO Y RECUPERACÍON
El profesor relató que en cuanto pudieron sus compañeros, lo llevaron hasta el centro médico que se encuentra en la avenida Rotaria donde le limpiaron las heridas y lo trasladaron al Hospital Pastor Oropeza.
“Estando allí me atendieron a las patadas. La doctora fue grosera y me cocieron de una manera muy negligente, pues teniendo anestesia, lo hizo sin ella. Me limpiaron de mala manera y al final, me corrió del Hospital Pastor Oropeza”, denunció.
Contó que al día siguiente en la mañana lo llevaron a una clínica, donde lo operaron y ahora está en recuperación.
El profesor Ochoa aprovechó la ocasión para agradecer muy especialmente a Mirna Vies, directora de la Zona Educativa del estado Lara, por el apoyo necesario que ella y todo su equipo le brindaron durante esos momentos difíciles.
Por último, expresó su deseo de que estos sectores opositores abandonen la violencia y envío un mensaje de concordia.
“A pesar de tener un gobernador y un alcalde de oposición, igual podemos seguir construyendo algo mejor para nuestras vidas y nuestro porvenir. Todos somos venezolanos y debemos es construir un país, no destruirlo”, reflexionó.
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