La canción Gloria al Bravo Pueblo constituye el más vivo y perdurable testimonio de la exaltación patriótica que se apoderó de los caraqueños en los días iniciales de la Revolución libertadora.
Lanzada cual grito de fervoroso entusiasmo a raíz de los sucesos del 19 de abril de 1810, tuvo desde un principio la suprema virtud de excitar a la lucha sin tregua, inflamando en todo momento el heroísmo de los patriotas. Muchas otras canciones similares surgieron en aquellos días de intensa agitación nacional, más ninguna de ellas logró, como el Gloria al Bravo Pueblo, penetrar tan hondamente en el alma venezolana.
Ampliamente difundida y venerada en todo el país desde la época misma de su aparición, se la venía denominando “Canción Nacional” hasta que, en 1881, por Decreto del Presidente Guzmán Blanco, alcanzó el altísimo honor de ser elevada a la categoría de Himno Nacional de los Estados Unidos de Venezuela.
AQUÍ EL TEXTO DEL CITADO DECRETO:
GUZMAN BLANCO PRESIDENTE DE LA REPUBLICA
Considerando:
1º. Que debe perpetuarse en la memoria de los venezolanos todo lo que en la época de nuestra emancipación política contribuyó a la realización de sus triunfos.
2o. Que el Himno Nacional’, conocido con el nombre de “Gloria al Bravo Pueblo”, fue el canto patriótico con que los hijos de la Gran Colombia celebraban sus victorias y se alentaban en la adversidad.
DECRETO:
Artículo 1º.- El Himno “Gloria al Bravo Pueblo” se declara Himno Nacional.
Artículo 2º.- Las bandas marciales de la Nación, en todos los actos y solemnidades públicas, lo tocarán en primer término y servirá para los saludos que se hagan a los cuerpos y Magistrados que representen los altos poderes nacionales.
Artículo 3°.- Después de la marcha regular que sirve de honor al acto de colocación de Bandera, las bandas marciales tocarán el Himno Nacional.
Artículo 4°.- El Ministro de Guerra y Marina queda encargado de la ejecución de este Decreto.
Dado, firmado de mi mano, sellado y refrendado por el Ministro de Guerra y Marina en el Palacio Federal de Caracas, a 25 de mayo de 1881. Año 18° de la Ley y 23° de la Federación.
GUZMAN BLANCO
Refrendado,
El Ministro de Guerra y Marina,
Eladio Lara
Las disposiciones legales vigentes sobre el Himno Nacional son las contenidas en:
Ley de Bandera, Escudo e Himno Nacionales (1930) Gaceta Oficial de la República de Venezuela. 17.173. Julio 21, 1930
Ley de Bandera, Escudo e Himno Nacionales (1942) Gaceta Oficial de la República de Venezuela. 20.829. Junio 22, 1942
Ley de Bandera, Escudo e Himno Nacionales (1954) Gaceta Oficial de la República de Venezuela. 24.371 febrero 17, 1954
Ley de Bandera, Escudo e Himno Nacionales (2006) Gaceta Oficial de la República de Venezuela. 38.394 de marzo 9, 2006.
González (1925), señala que “después del 19 de abril de 1810 el pueblo venezolano dio apoyo ejército libertador con patriótico entusiasmo”, refiere que el pueblo necesitaba “un himno o canción capaz de traducir el noble sentimiento de la libertad que anidaba en los corazones de aquellos prohombres algo que tuviera la virtud de estimular las aspiraciones del pueblo en pro de su Independencia”.
Surge así la necesidad del canto épico y sonoro hecho para resonar entre los de bala en las luchas por la justicia y el Derecho, es la expresión del arrebato patriótico. El autor de la letra del “Gloria al Bravo Pueblo” fue el médico y poeta Vicente Salías, y la música de Juan Landaeta, reseñado por González (1910), Urdaneta (1940) y Vargas (1981), quien en un momento de euforia improvisaron la canción en una de las sesiones de la Sociedad Patrióticas.
Hay testimonios de que el futuro himno venezolano, ya estaba en boca del pueblo para finales de abril de ese año. Quiere decir que la canción es anterior a la existencia de la Sociedad Patriótica, una vez creado sus estrofas y notas vibrantes todo un poema de amor a la Patria, a su libertad, a su pasado; los republicanos poseídos de la magnífica exaltación se lanzaban a la lucha entonando la “Canción de Caracas” como se conoció inicialmente, el pueblo lo cantaba jubiloso por las calles. En 1811 ya se habría hecho enteramente popular, el Padre Madariaga, cuenta el sacerdote que en junio del mismo año, cuando regresaba de su misión diplomática, uno de los compañeros de viaje, que era músico, tomo la flauta “para ejecutar la Canción de Caracas, Gloria al Bravo Pueblo, y al resonar el suave instrumento unieron sus voces los que sabían la letra e hicieron sentir los ecos de la libertad a los bogas, interrumpiéndoles por largos intervalos que continuasen su ejercicio y produciendo en mi corazón emociones tiernas”. Así fue sembrando el sentimiento de los venezolanos aquella canción:
El Gloria al Bravo Pueblo se convirtió en el canto marcial que se oyó en los momentos más angustiosos de la guerra emancipadora.
González (1924), “A pesar del férreo control ejercido por el gobierno español, las ideas liberales engendradas por la Revolución Francesa se habían infiltrado en las colonias americanas, inflamando la mente y el corazón de muchos criollos y españoles descontentos del despotismo de las autoridades coloniales”. Como ejemplo la sublevación este canto se divulgó a todo lo largo y ancho del país hasta convertirse en canto nacional, porque su elemento esencial tiene su raíz en la sensibilidad del pueblo.
Juan Landaeta
Es el inspirado autor de este canto, natural de la ciudad de Caracas, y artista de reputación en los primeros años del siglo XIX. Compuso varias obras, entre ellas, una famosa Salve. Cuando la guerra de independencia presentaba funestos aspectos para la causa de la República y huían y se desbandaban los Patriotas por implacable persecución de los españoles. Gonzáles:
Habiendo salido Landaeta de Caracas, fue a dar con otros artistas a Cumaná donde gobernaba militarmente el español Morales; y al tener noticia este inhumano militar de la llegada de los músicos caraqueños, promovió falsamente un sarao, el cual les exigió tocar. A poco de comenzar el baile se descubrieron los terribles propósitos del jefe godo, y los concurrentes se dispersaron como pudieron; pero desgraciadamente, Landaeta y otros cayeron prisioneros y fueron bárbaramente asesinados. A Landaeta se le obligó a cargar los cadáveres de sus compañeros y luego le dieron muerte, atándole antes a la cabeza como INRI vejatorio el canto que había de inmortalizarlo.
Vicente Salías
Nacido en Caracas el 23 de marzo de 1776, era poeta y escritor, además de médico. Tuvo varios hermanos, todos ejemplos de patriotismo. Vivían cerca de la Plaza de San Pablo en Caracas. Uno de ellos, Francisco Salias, fue quien detuvo al Gobernador Emparan a las puertas de la Catedral, aquel memorable Jueves Santo. Vicente, Juan y Pedro Salias fueron mártires de la Revolución. Francisco, Juan y Mariano Salias había sido edecanes de Miranda; otro lo fue de Bolívar.
Vicente, que había sido redactor de la Gaceta de Caracas, murió como todo un héroe, predicando a viva voz la virtud republicana, cuando las huestes de Boves, amenazaban seriamente tomar a Caracas, el médico-poeta se embarca con destino a Curazao, en el bergantín “Correo de Gibraltar”, el cual es apresado en alta mar. Salías es conducido al Castillo de Puerto Cabello y luego al Castillo de San Felipe, es regresado posteriormente a Puerto Cabello y trasladado a la Batería del Príncipe donde es hincado de rodillas y fusilado, acusado de “infidente de pluma y espada… ser empleado del rebelde bolívar en obtener la quimérica república de Venezuela, deben ser corregidos y escarmentados (17 de septiembre de 1814)”. Según el texto de ensayo del Dr. Federico Brito Figueroa “…antes de recibir la descarga mortal, dijo: Señor omnipotente si al cielo van los realistas, renuncio al cielo”.
DEXY RODRÍGUEZ – ESPECIAL I CIUDAD BQTO
CiudadBqto ¡Na' Guará!
Hola
Tengo una duda…sobre la muerte de Juan Landaeta ¿cuáles son tus fuentes?
en https://www.venezuelatuya.com/biografias/landaeta.htm y https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Jos%C3%A9_Landaeta se dan versiones distintas del destacado compositor