Un grupo de investigadores del Instituto de Nanotecnología y Materiales Avanzados de la Universidad Bar Ilan de Tel Aviv desarrollaron una tecnología que convierte el agua potable en un efectivo desinfectante que destruye bacterias y virus.
La tecnología, se basa en la combinación del agua del grifo o llave, con electrodos, creando un material de limpieza con propiedades desinfectantes que ayuda a combatir la acción perjudicial de las bacterias, virus, esporas y macro organismos.
¿Qué usos tiene?
Aseguran sus promotores, que esta tecnología permite el desarrollo de una variedad de soluciones para limpiar espacios, tales como aerosoles para desinfectar superficies, toallitas desinfectantes, líquidos para lavarse las manos, zapatos, pisos, sistemas de aire acondicionado, máquinas de lavar y secar ropa, entre otras aplicaciones
Afirman los investigadores que estos desinfectantes pueden permanecer efectivos durante más de dos meses y ser distribuidos en botellas reciclables.
¿Son confiables?
Los científicos de la universidad de Bar Ilan, afirman que la capacidad antiséptica de esta combinación es cien veces más efectiva que el cloro corriente, y que en bajas concentraciones es garantía suficiente para desinfectar espacios u objetos de todo tipo de material.
También, aseguran que estos productos no son dañinos para la piel, hasta el punto en que adelantan estudios para ver si existe la posibilidad de que puedan ser utilizados en el tratamiento cutáneo de heridas.
Tiene aplicabilidad médica
Su eficacia ha sido probada con el virus del herpes simple y el coronavirus humano OC43, uno de los siete coronavirus conocidos que infectan a los humanos, y el tipo que causa el resfriado común.
Finalmente, los investigadores dejaron abierta la posibilidad, de que este experimento, pudiera funcionar a futuro en la desinfección contra el actual Coronavirus.
Francisco César M.
CiudadBqto ¡Na' Guará!