Mantener una rutina de actividad física durante la mediana edad está vinculado a una menor velocidad de deterioro cognitivo décadas después, de acuerdo con una investigación publicada en la revista científica Alzheimer’s & Dementia: Behavior & Socioeconomics of Aging.
El estudio evaluó diversos indicadores de salud cardiovascular en la mediana edad para medir su impacto en la vejez. Aunque el indicador cardiovascular general no arrojó cifras significativas en toda la muestra, el ejercicio físico destacó de forma directa al ralentizar la pérdida de habilidades cognitivas, registrando un efecto de mayor alcance entre adultos de origen mexicoestadounidense.
Mecanismos biológicos e indicadores de salud:
Beneficios en el cerebro: Los autores del informe explicaron que el ejercicio beneficia la función cerebral al estimular el flujo sanguíneo, impulsar la neurogénesis y facilitar la creación de nuevas conexiones neuronales.
Factor social: Las actividades deportivas realizadas en grupo ofrecen un valor añadido mediante la interacción e integración social de los participantes.
Control de glucosa: Los análisis revelaron que mantener niveles adecuados de glucosa en ayunas se asoció con un deterioro cognitivo más lento en adultos blancos no hispanos, aunque los científicos recalcaron que estos datos específicos requieren de mayores investigaciones para ser confirmados.
Estos hallazgos refuerzan las evidencias científicas previas que relacionan el cuidado de la salud cardiovascular en etapas intermedias de la vida con la prevención del deterioro cognitivo y la demencia en la tercera edad.
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