El primer ministro de India, Narendra Modi, y el presidente de Rusia, Vladímir Putin, abordaron la posible adquisición de armamento de última generación durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS). Las conversaciones bilaterales incluyeron el interés de Nueva Delhi por incorporar el sistema de defensa antimisiles S-500 Prometey y los cazas de quinta generación Su-57 para consolidar su arquitectura militar y equilibrar el balance de poder regional ante el despliegue aéreo de China.
La iniciativa busca expandir el blindaje aéreo ya establecido con los sistemas S-400 —utilizados con éxito operativo durante la Operación Sindoor de 2025 frente a Pakistán— e impulsar esquemas de transferencia tecnológica y producción localizada en territorio indio a través de la estatal rusa Rostec.
Puntos clave de la agenda de defensa bilateral:
- Defensa antimisiles escalonada: La eventual integración del S-500 crearía un escudo de alta cota contra amenazas balísticas e hipersónicas, complementando la cobertura del S-400 orientada a aeronaves, drones y misiles de crucero.
- Potenciación aérea táctica: La oferta del caza Su-57 contempla la fabricación local bajo licencia para atender el déficit de escuadrones de la Fuerza Aérea india mientras avanza el desarrollo de su programa aeronáutico nacional.
- Cooperación industrial: La negociación profundiza un historial de desarrollo conjunto y transferencia de tecnología que ya cuenta con precedentes estratégicos como los cazas Su-30MKI, los tanques T-90 y el misil supersónico BrahMos.
Con este acercamiento, el Gobierno de India busca garantizar la soberanía de su espacio aéreo y fortalecer su capacidad operativa mediante alianzas de defensa de largo alcance.
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