En el marco del octogésimo primer (81.º) período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la representación de la República Bolivariana de Venezuela, junto a la presidenta Delcy Rodríguez encabezando la delegación de alto nivel, despliega en la ciudad de Nueva York una agenda institucional fundamentada en la Diplomacia Bolivariana de Paz, la defensa de la soberanía nacional y el fortalecimiento del sistema multilateral. La delegación acude al escenario internacional respaldada por indicadores macroeconómicos favorables emitidos por organismos técnicos internacionales.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Venezuela prevé un crecimiento cercano al 7,4 % de su Producto Interno Bruto (PIB) durante este período, impulsado por una expansión sostenida del sector no petrolero superior al 6,9 %. Esta validación técnica evidencia la efectividad del modelo de diversificación productiva impulsado por el Ejecutivo Nacional, ratificando que el apego a la Carta de la ONU y el diálogo internacional promueven alianzas estratégicas de beneficio mutuo.
La relación entre el Gobierno Bolivariano y el Sistema de Naciones Unidas ha evolucionado desde esquemas de atención coyuntural hacia un modelo de cooperación estratégica a gran escala, estructurado en tres ejes prioritarios: el desarrollo sostenible, la transferencia tecnológica y la consolidación del sistema de protección social. Esta articulación institucional se afianzó tras la respuesta técnica y científica ejecutada de forma conjunta ante la reciente contingencia sísmica registrada en el país, proceso en el cual intervino el equipo del Coordinador Residente de la ONU, Gianluca Rampolla, para el diseño de planes de recuperación habitacional en los sectores afectados.
Sobre esta labor coordinada desde el Palacio de Miraflores, la mandataria venezolana, en representación del Gobierno nacional, expresó su reconocimiento a las Naciones Unidas, en la figura de Gianluca Rampolla, por el despliegue técnico-humanitario inmediato tras la eventualidad telúrica, destacando que dicha sinergia logística y científica refleja el valor del multilateralismo basado en la cooperación y la solidaridad internacional.
Como parte de la hoja de ruta de la Diplomacia de Paz, la representación gubernamental sostuvo encuentros de trabajo con la Directora Regional del PNUD, Michelle Muschett, para evaluar el Plan de Evaluación de Necesidades Post-Desastre (PDNA). Esta metodología estandarizada permite cuantificar con precisión las afectaciones socioeconómicas del evento sísmico y dirigir la inversión pública hacia la reconstrucción de infraestructura resiliente y ecológicamente sostenible.
Durante las sesiones de trabajo con la representación del PNUD, la presidenta Delcy Rodríguez y las autoridades nacionales reafirmaron el compromiso del Estado con el multilateralismo para avanzar en la modernización de las estructuras públicas y preservar la estabilidad social de las comunidades. Asimismo, la presencia de Venezuela en el 81.º período de sesiones busca incidir en los grandes debates globales, abogando por el crecimiento económico equitativo, la protección ambiental, la preservación de la paz y la gobernanza justa de la inteligencia artificial y tecnologías emergentes para reducir las brechas de desarrollo en el Sur Global.


CiudadBqto ¡Na' Guará!