En el marco de la 225.ª sesión del Consejo Ejecutivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), celebrada en París, el embajador delegado permanente de la República Bolivariana de Venezuela ante el organismo, Ernesto Villegas, manifestó el respaldo formal del país a la elaboración de un instrumento normativo internacional orientado a la protección de niños, niñas y jóvenes en los entornos digitales.
Durante su derecho de palabra, el diplomático ratificó la postura soberana del Estado venezolano frente al avance de las tecnologías emergentes y la inteligencia artificial, destacando la disposición del país de asumir la transformación digital bajo enfoques de desarrollo humano e inclusión social. “Nuestro país está abierto al futuro, y eso incluye una apertura hacia nuevas tecnologías como herramientas para la paz, el desarrollo inclusivo y la convivencia”, aseveró.
En este sentido, la representación venezolana apoyó formalmente la propuesta impulsada por la Dirección General del organismo para convocar a una Conferencia General Extraordinaria en enero de 2027, con el fin de definir los parámetros globales de esta regulación. “Los niños y jóvenes están creciendo en un entorno digital que despierta enorme entusiasmo, pero que no está exento de proporcionarles interrogantes y legítimas preocupaciones”, acotó Villegas.
Orientación humanista y soberanía tecnológica
El embajador enfatizó la necesidad de que la normativa multilateral esté regida por una ética centrada en el ser humano, evitando que la evolución tecnológica acentúe las brechas de desigualdad o la subordinación social frente a los algoritmos.
“Proponemos que el instrumento haga mención explícita de una finalidad superior para el desarrollo tecnológico, inspirado en lo que la Unesco ya hace en relación con la educación para la paz. No cualquier desarrollo, sino un desarrollo tecnológico para la inclusión y para la paz; no para la exclusión, para la ampliación de las brechas y la subordinación humana frente a los algoritmos”, expresó.
Finalmente, la delegación venezolana puso a disposición de las Naciones Unidas la experiencia técnica y jurídica del país en la materia, sugiriendo considerar como referencias de trabajo el Código de Ética de la Inteligencia Artificial de Venezuela y el impacto del Programa Nacional Semilleros Científicos en la formación de las nuevas generaciones.
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