Muy tarde se dieron cuenta que estaban errados, pero se inscribieron para las venideras elecciones regionales que se realizarán en octubre de 2017, demostrando con esta actitud que creen y tienen confianza en el CNE, en la Revolución Bolivariana y en sus instituciones; ahora falta que digan que no van a reconocer los resultados, porque están conscientes que nuevamente van a ser derrotados en los 23 estados.
A la Asamblea Nacional Constituyente quiero hacerle una reflexión. Recordemos a Alejandro Cadenas, un holandés que el 22 de enero de 1861 fue sentenciado a muerte y después de cumplirse la sentencia se levantó un altar de la justicia donde la ley de la naturaleza no podía ser violada impunemente; porque, así como existe el mal también existe el bien, así como existe el vicio también existe la virtud; que la sangre del hombre es sagrada para el hombre y no debe ser objeto de burla y el que a hierro mata muy temprano debe llegarle la justicia.
Así que camarada Delcy Rodríguez y demás miembros de la Asamblea Nacional Constituyente vamos a trabajar, a realizar una obra para lograr la imparcialidad, la impunidad y la justicia, pero con firmeza. La ley del Código Orgánico Procesal Penal debe ser Objeto de algunas modificaciones, especialmente en cuanto a los castigos o penas, la cual debe ser implacable y drástica sin beneficios de ninguna clase, debemos llevar la pena máxima a 80 años de acuerdo con el delito cometido. Por qué los castigos prudentes deben despertar temor, previniendo nuevos delitos o por lo menos impedir la familiarización con ellos. De manera tal que no pueda a sus primeras faltas (sea quien sea) alentarse con la impunidad, porque de tal actitud conlleva nuevamente al crimen y luego en la pendiente no tendrán que seguir sus inclinaciones y el ejemplo de los tiempos para recorrerlos rápidamente a todos.
Hay épocas fatalmente fecundas (la acabamos de sufrir) y son peores aquellas en que el desorden político prepara a todo género de desórdenes, así que no nos dejemos confundir. No podemos en estos momentos y para siempre permitir que la justicia huya de nuestro país, seamos implacables y justos con los que incendiaron locales, negocios, comercios, quemaron vivas a personas, asediaron, destruyeron y secuestraron al venezolano en sus propios hogares; cometieron muchos actos punitivos. Apliquemos la justicia. levantemos un altar a la justicia. Demostremos que somos gente que desea la paz. La vida del hombre es inviolable ya que la sociedad pide severamente cuenta de ella.
No podemos permitir, que fingiendo respeto al ser que es dueño de la creación, lo degraden esos falsos amigos de la humanidad, que no advierten que protegiendo el crimen contra la justicia lo privan del horror que debe inspirar y animan a cometerlo. Las practicas universales son santas, nada nuevo puede inventarse, que sea necesario para la conservación de la sociedad y en todos los pueblos de todas las edades, ha habido delitos que se castigan con la pena máxima o pena de muerte. Y la muerte ha sido el medio del cual Dios se ha valido para castigar ciertos crímenes o violaciones a la Ley Espiritual ya sea enviando el Diluvio, haciendo caer fuego del cielo -recordemos el caso de Sodoma y Gomorra- ya consagrándolos por las leyes severas que dio a su pueblo. Nuestra naturaleza misma como para enseñarnos castiga los excesos de todo género y pide cuenta por una muerte prematura de los desvíos de la juventud.
Decía San Agustín: “Los que son débiles, cobardes e irresponsables y convocan a la destrucción y muerte son crueles para la sociedad”. Pero yo agregaría algo más: “Cobardes para enfrentar la justicia y llorones para cumplir con la sentencia tribunalicias y aquel que huye va a esconderse en las madrigueras y cuevas imperiales para librarse de penas o castigos”.
Creo muy particularmente que los líderes de la oposición y así los que lo siguen con un arma tan despiadada nunca vieron al nacer ejemplos de benevolencias, de paz y de amor. Yo muy particularmente si los vi al lado de mi familia, una familia cristiana educada y de valores; en cambio ellos en casa de sus padres tal vez lo perdieron cuando niños y fueron entregados a perniciosas seducciones, tampoco oyeron a su alrededor que les predicaran el valor de la virtud, también pudiésemos pensar que si hubiesen emigrado a otro País donde los derechos humanos son violados sin ser sancionados, donde se viola el orden público; hubiesen aprendido el orden moral y con el primer castigo se podrían haber contenido o refrenado. Por qué no es posible pensar en sus innumerables sumarios por crímenes atroces que cometieron durante 130 días de terrorismo y originaron 130 muertos; sin olvidar los sucedidos con el llamado a la “Salida” y a los llamados “descargar su arrechera”. Recordemos la agitación a que sometieron al pueblo venezolano a la anarquía sangrienta y el Ministerio Público, para el momento hizo caso omiso a tan funestos días.
Señores de la Asamblea Nacional Constituyente el pueblo venezolano está a la espera como una prueba definitoria ante tanto desmanes que ha de contribuir a la permanencia de la Revolución Bolivariana en el tiempo, son ustedes la única garantía de fuego que tenemos para cambiar lo que tanto daño ha causado a la Sociedad Venezolana, trabajemos por la: justicia social, desarrollo económico, adquisición de alimentos a precio justo así como el vestido, calzado, educación, salud ( medicinas) y que los controles de precios se cumplan ya que asfixian al pueblo. Hay que solicitar con carácter obligatorio la participación de los empresarios públicos y privados para luchar contra la hiperinflación inducida que se hace insostenible, de los cuales estoy seguro que se sumarán para cooperar y favorecer el desarrollo económico del país porque se trata de una tarea dura pero que en la unión de todos la haremos fluible.
Señores constituyentistas vamos todos juntos arropados con la justicia terrenal y a la vez vamos consagrando con la justicia divina la cual nunca nos ha fallado.
Vamos a reducir al máximo a la expiación lo pasado y todos juntos vamos a la conquista del nuevo porvenir que nos espera como premio a nuestra Venezuela Heroica, por su prueba de sacrificio, de riesgo y de entrega.
Transformémonos todos juntos en amantes de la Patria, de la Paz, como una fuente de energía sublime, porque somos la Vida de la Revolución Bolivariana y a la vez somos el alma de la República Bolivariana de Venezuela Chavista, Humanista y Bolivariana.
SOMOS UN EJEMPLO DE REFLEXIÓN PATRIOTICA
¡Qué viva la Revolución Bolivariana!
¡Qué viva el Comandante eterno Hugo Chávez Frías!
¡Qué viva el Ciudadano Presidente Nicolás Maduro Moros!
¡Qué viva la Soberana Asamblea Constituyente!
¡Qué viva el pueblo patriótico y heroico!
Chávez Vive. Viviremos y Seguiremos Venciendo
Cuando digo SOY es por qué digo SOMOS
Hasta la próxima
JUAN BERMANCHS PALACIOS
CiudadBqto ¡Na' Guará!